El miércoles por la noche, después de un día horrible y después de algunas cosas que me ocurrieron a lo largo de la tarde, llegué a la conclusión de que haga lo que haga, yo tengo la culpa de todo.
Da igual las decisiones que tome, tarde o temprano alguien siempre acaba apuntándome con el dedo acusador.
Yo he trabajado siempre. Cuando nació mi hija dejé un trabajo fijo de horario largo y muy lejos de mi casa para poder estar más tiempo con ella pero aún así no dejé de trabajar, me dediqué a hacer mis cosillas y ganaba dinero para mis cosas y las de mi hija. Seguía con mis cosillas cuando nació mi hijo…………yo podía con todo lo que se me echaba, pero me venía abajo cuando me echaban en cara que no aportaba lo suficiente a la casa, que él llevaba el peso de la hipoteca y demás gastos y hubo otras muchas cosas que ya no vienen a cuenta.
Como sabéis, me separé cuando mi hijo pequeño tenía un año y mi hija cinco. Me vi obligada por necesidad a buscar un trabajo de jornada completa para simplemente poder sacar los niños adelante y con eso me refiero a tener un hogar muy humilde, poder vestirnos y poder alimentarnos.
Sé que he perdido muchas cosas de mis hijos y aunque materialmente les pueden faltar cosas, no les falta el cariño, el amor, los cuidados, el buen trato hacia ellos, el entendimiento en época de “pavo” adolescente y la paciencia ante un niño que a veces puede ser muy difícil.
Es muy fácil apuntar con el dedo y decir que una tiene a los niños desatendidos, que sus necesidades básicas no están cubiertas y que no se le ofrece un ambiente estable, es muy fácil sobre todo porque el que apunta con el dedo no vive en mis circunstancias…y estoy segura de que no sería capaz de hacerlo.
Ser mujer, madre (en mi caso) y trabajadora es algo que debería llenarme de satisfacción y orgullo, pero últimamente yo siento que estoy en un infierno.
Después de una noche en vela, dándole vueltas al asunto y a la conversación con mi querida Elly, me di cuenta de que nada es culpa mia y que había llegado el momento de enfrentarme a él...era ahora o nunca.
Con muy mala cara por la falta de sueño y por las preocupaciones en general, ayer me armé de valor y con el temblique en las piernas camino de mi trabjo fui al suyo para hablar con él. Me pegué todo el camino pensando en lo que le iba a decir, pero al final salió todo solo.
Me aseguré de estar en un sitio donde se nos podía ver desde la puerta y después de cruzarnos unas palabras, me puse a hablar sin parar y en mi tono suave habitual e increíblemente, sin perder los papeles, y me parece que sin apenas respirar…
- Solo quiero que lo pienses bien antes de continuar……no sé a que viene todo esto, nunca te he puesto pegas para ver a los niños, cuando quieres simplemente coges el teléfono y avisas, jamás se te ha negado nada con respecto a los niños, siempre he hecho un esfuerzo para llevarnos bien, no entiendo que es lo que te lleva a hacer esto sobre todo porque me has ayudado en alguna ocasión. No entiendo lo que dices de mi, yo jamás he dejado a nuestros hijos con alguien que les pudiera hacer daño, si no puedo ir a un partido u otro acto, siempre ha ido algún abuel@ ya que tú no ibas porque era tu hora de siesta, cuando han llamado del colegio o instituto para decir que están malos siempre me he ausentado del trabajo para ir a recogerles, la que va a estar despierta esperando que lleguen a casa por la noche cuando sean mayores soy yo, la que está con ellos cuando están malos soy yo, la que no duerme por la noche porque tienen fiebre soy yo, la que les da carne o pescado para comer y se come un huevo frito o un bocata soy yo y todo esto lo hago sin esperar nada a cambio, simplemente porque les quiero. Jamás les he hablado mal de ti, ni siquiera las veces que les he tenido que consolar porque se te había “olvidado” recogerles, sobre todo al pequeño, jamás sabrán nada con respecto a lo que pasó entre nosotros, si lo supieran te puedo asegurar que no te mirarían a la cara. Estás equivocado, el egoísmo no es problema mío, es tuyo y lo único que vas a conseguir con esto es hacerle daño a los niños, la niña ya no es tan niña y las cosas caeran por su propio peso, para ellos las cosas son blancas o negras, te odiarán por esto, así que piensa si de verdad merece la pena que tus hijos te odien. Yo no podría vivir sabiendo que mis hijo me odian-
No me contestó, no me dijo nada......y yo me quedé cortada ante su silencio, sorprendida que le había hablado de esa manera, jamás lo había hecho, el miedo siempre me hacía llorar ante él, pero esta vez no, esta vez he sido fuerte, ya no soy la de antes.
Él solo agachó la cabeza y se giró para volver a su oficina, es que se quedó sin palabras.
Hoy me ha llamado mi amiga "Y", abogada que me estaba echando una mano para decírme que se le había comunicado que la otra parte no iba a proceder con la demanda para reclamarme la custodia total de mi hijo pequeño.
Hoy me siento particularmente orgullosa y satisfecha de ser Mys.
DOCTOR QUÉ ME PASA
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Ayer hablando con el Inti de la Irma, que es un chaval la mar de entretenido
y con quien siempre me lo paso bien, no en vano se lo presenté, eso sí sin
sa...
Hace 3 días
